sábado, marzo 18, 2006

Retales Literarios...

Los principios de la Neolengua:

Neolengua era la Lengua oficial de Oceanía y fue creada para solucionar las necesidades ideológicas del Ingsoc o Socialismo Inglés. En el año 1984 aún no había nadie que la utilizara como único elemento de comunicación, ni hablado ni escrito. Los editoriales de Times estaban escritos en Neolengua, pero era un tour de force que solamente un especialista podía llevar a cabo. Se esperaba que la Neolengua reemplazara a la vieja lengua (o inglés corriente, diríamos nosotros) hacia el año 2050. Entre tanto iba ganando terreno de manera segura y todos los miembros del partido tendían cada vez más, a usar palabras y construcciones gramaticales de Neolengua en el lenguaje ordinario. La intención de la Neolengua no era solamente proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de los devotos del Ingsoc, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento. Lo que se pretendía era que una vez la Neolengua fuera adoptada definitivamente, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de los principios del Ingsoc, fuera literalmente impensable, por lo menos que no existieran palabras para expresarlo...

Creación de la Neolengua por parte de El Partido y del “Gran Hermano” en el Apéndice del libro “1984” de George Orwell



- Éste es Vladímir Ilich Uliánov –lo presentó Popov-. Acaba de superar los exámenes legales en San Petersburgo y ahora ejercerá de abogado.
Se saludaron, Nikolai estaba sorprendido por el nombre. Era un hombre de aspecto extraño, de unos 25 años, se le apreciaba el nacimiento del pelo rojizo con unas considerables entradas. Llevaba una barba menuda, acabada en punta y una cara con rasgos asiáticos, estatura más bien baja, complexión ancha, pómulos elevados, nariz algo achatada y ojos rasgados. No parecía en absoluto ruso. Quizás fuera pariente de aquel otro Uliánov, ese estudiante que participó en un disparatado complot para atentar contra el Zar. Aquel Alexander Uliánov se había negado a presentar disculpas siquiera y lo había pagado con la vida...

Popov presentando un desconocido Lenin a Nikolai Bobrov. Fragmento de la segunda parte de “Rusos” de Edward Rutherfurd



- Es Henry, ahora quiere irse a las indias. Existe una diferencia cruel entre mi hijo y yo. Le he visto en estos años, mientras crecía, hace mucho, muchísimo tiempo que veo crecer en él ese deseo. Mientras él va de un lado a otro y mete el dedo en una cazuela de gachas frías y luego en otra, siempre convencido de que serán las gachas de sus sueños, yo ni siquiera habría destapado mi olla, pues creo que todas las gachas estarán frías. Y así... imagino grandes platos de gachas prodigiosas, con leche de dragón, de un dulzor apenas concebible. Él prueba sus sueños, madre, mientras que yo (¡¡válgame Dios!!)... tengo miedo de hacerlo. Tú no has sentido su férreo temple como yo. Este hijo nuestro será un gran hombre, porque... en fin... porque no es inteligente. Solo puede ver un deseo de cada vez, pero ponía a prueba sus sueños; matará todos los sueños con las flechas implacables de su voluntad...

Descripción del famoso Bucanero Henry Morgan. Del Libro “La Taza de Oro” de John Steinbeck



- Bien, creo que empezaré con lo de esos animales –dijo el capitán.
- ¿Con qué animales?
- Bueno, con esos... ¿cómo se dice?... Lizards
- ¿Lagartos?
- Yes, ¡caramba! Lagartos. Allí hay unos lagartos, señor bondy...
- ¿Dónde?
- En una de aquellas islitas. El nombre no se lo puedo decir, muchacho. Es un secreto que vale millones. Para que usted sepa, señor Bondy, son animales muy agradables y muy buenos, los conozco muy bien y eso de que son diablos ¡¡es pura mentira!! Hay allí unos cuantos miles de lagartos –continuó el capitán Van Toch- pero los devoran esos... ¡caramba! ¿Cómo se dice?... Sharks
- ¿Tiburones?
- Yes, tiburones. Por eso son tan escasos y existen solo en una parte del litoral que no puedo decir...
- Entonces, ¿esos lagartos viven en el mar?
- Yes, en el mar. Solo salen cuando anochece pero al poco deben volver al agua. Por el tamaño serían focas, pero cuando caminan sobre las patitas de detrás son así de altos –señalaba el capitán- No se puede decir que sean binitos, no están cubiertos por esas pielecitas...
- ¿Escamas?
- Yes, escamas, pelados como ranas o salamandras y tienen las patitas delanteras como los niños pero con cuatro dedos.
- ¿Y cómo encontró usted esos animales?
- Pues ocurrió lo siguiente: un día fui a pescar perlas a Tana Masa –el capitán se detuvo de pronto-, bueno, por allí. Era en otra isla, pero su nombre es mi secreto, la gente es muy ladrona y uno tiene que cerrar el pico. Y fue entonces mientras esos cingaleses despegaban esas shells con perlas...
- ¿Madreperlas?
- Yes, estan pegadas tan firmes como la fe judía, y han de quitarse con cuchillo. Pues bien, esos animalitos se pusieron a mirar qué hacían los cingaleses y estos creyeron que eran demonios marinos... Yo empecé a darle vueltas al asunto, los checos somos muy curiosos, y se le ocurrió a mi vieja y tonta cabeza que tenía que verlos de cerca y me decidí a ir una noche a la Bahía del diablo...
- ¿Y bien? -El señor Brondy se imaginaba al capitán rodeado de selva virgen.
- Me senté allí e hice: “Chisss, chisss, chisss...” Y, ¡chico!, pronto ví salir del agua uno de esos lagartos, se alzo sobre sus patas posteriores mientras decía “Chisss, chisss, chisss...”. Si no hubiera estado borracho quizás le hubiera disparado!! Pero como estaba borracho como una cuba me acerqué y le dije “Ven, ven aquí, tapa-boy, que no te haré nada malo”.
- ¿Y le hablaba en checo?
- No, malayo, allí solo se habla malayo. El lagarto se balanceaba de un píe a otro, se movía como un niño avergonzado. Cada vez salían más lagartos y yo me puse en cuclillas y empecé a retorcerme igual que el lagarto para que tomase confianza, ¡¡estaba completamente borracho!! Luego salió un lagarto mayor, como un niño de 10 años y empezó a moverse así también: tin, tan, tin, tan... Y en las patitas delanteras tenía una de esas madreperlas y le dije: “Tu, pillo, ¿quieres que te abra esa madreperla? Pues acércate y la abriré con mi cuchillo.” Pero no se atrevía así que le quité el molusco y la abrí pero no tenía perla así que le dije “Toma, chisss, chisss, chisss, trágatelo si quieres”. ¡¡Y si hubiera visto cómo se relamía!! Debía ser una delicia para ellos, su comida favorita, así que pensé “Y cuando estos bichos encuentran una perla... ¿que harán con ella?”...

Descripción de las salamandras. Del libro “La guerra de las Salamandras” del checo Karel Capek.