miércoles, marzo 16, 2005

Steel

No se conoce con exactitud la fecha en que la humanidad comenzó a trabajar los metales. Hay muchas teorías al respeto pero solo sabemos con claridad que los maravillosos egipcios ya conocían el hierro en su forma metálica alrededor del año 3000 A.C. aunque se sospecha que estas escasas muestras provenían de pequeños meteoritos más que de un descubrimiento consciente de la metalurgia. La idea más generalizada es que el hombre desarrolló su “amor” por los metales (sobre el 7000 A.C.) gracias a los que se encuentran como metal puro en la naturaleza (o sea, sin combinarse en ningún óxido ni compuesto), son los metales “nobles” (llamados así precisamente por resistirse a entrar en combinación con otros elementos). El Oro y la Plata son los que más abundaban y además estos son los más llamativos por lo que no es extraño pensar que un hombre aún a medio civilizar le gustara “adornarse” con estas curiosas piedrecitas brillantes.

A partir de ahí es fácil suponer que un grupo de estos incivilizados hicieran hogueras para protegerse del frío y colocaran cerca del fuego piedras para rodear le fuego, piedras como el cinabrio o pirita o incluso algún tipo de magnetita y que por la mañana al despertarse encontraran entre las cenizas alguna gota de metal puro!! El calor obliga a estos materiales a liberar el Oxígeno de sus óxidos dejando un residuo de metal puro, de esta forma tan tonta se originó la mayor industria del hombre.

El hierro en sí es blando pero alrededor del año 1300 A.C. los griegos ya conocían la técnica de forjado y endurecimiento térmico del hierro (se calienta una plancha de hierro hasta que éste pasa a una estructura interna amorfa y se enfría rápidamente en agua para que los átomos no tengan tiempo de recolocarse en estructuras cristalinas más frágiles). Gracias a este avance durante un tiempo los griegos dominaron en el mediterráneo, guardaban este secreto hasta matando a sus artesanos forjadores antes de entregarlos al enemigo (artesanos idolatrados, pensar en Hefesto, creador del tridente de Poseidón, el cetro de Zeus, el escudo de Heracles...). Este periodo se conoce como Edad de Hierro. Con armas de hierro los griegos derrotaron a los Hititas (armados de bronce) y sometieron a Egipto. Cuando esta técnica fue dominada por más pueblos el declive griego fue inevitable.

No fue hasta siglos después cuando la forja dio un salto evolutivo, cuanta mayor temperatura mayor pureza del hierro así que se mezclaron directamente carbón (el combustible) y el material que contiene Hierro (la mena) logrando una mezcla de hierro con proporciones entre el 0,1 y el 0,8 de carbono mezclado con el Hierro (aleaciones), cuando esta concentración es cercana a 0,4 el hierro forma en su interior cristales de “cementita” que es de una dureza extraordinaria, a esta aleación se le llama ACERO!! La producción de esta mezcla se generalizó y superó en uso (por su mayor dureza, resistencia, y bajo coste) al resto de metales hasta la actualidad. Gracias a él España pudo ser el mayor Imperio que jamás existió, simplemente porque aquí desarrollamos la mejor técnica de fundido del mundo, más conocido como “Acero Toledano”.

La producción en Toledo de este acero especial nos permitió tener el ejercito más agresivo de su tiempo, un regimiento de picas de Flandes, equipadas con picas toledanas era capaz de destrozar un número increíblemente alto de escuadras ecuestres, y contra la infantería las piezas de artillería de este acero causaban destrozos que atemorizaron por dos siglos a todos los ejércitos europeos!!

Tizona, la espada del Cid fue forjada en Acero toledano. Y aún hoy en día este acero sigue siendo el mejor del mundo, su fama ha traspasado fronteras y es muy típico que las familias adineradas japonesas se hagan forjar sus katanas, tachi y wakisazhi en Toledo. Hasta las espadas de películas como Xena, Conan e incluso todas las del Señor de los anillos (incluido su “anillo”) sean obra de maestros toledanos. Así que si vais a Toledo no os olvidéis de llevaros un recuerdo afilado a casa...


Espada Tizona del Cid Campeador!

PD: ¿Sabéis por qué en Toledo se usa tanto el término “Bolo”? Pues viene precisamente por su acero!! El hierro necesario para forjar el Acero se traía desde Los altos Hornos de Bilbao en carros y para facilitar el manejo de estos pesados portes se enviaban en forma de “bola” y se llevaban rodando de un lado a otro... Los toledanos que venían por el hierro acabaron por ser llamados “Bolos”... Curioso...

Enlaces:
Trabajo completo sobre el acero
Swords of Toledo
Aceros de Hispania
Compra tu Espada!!