viernes, marzo 04, 2005

Ozono

Cada molécula de oxígeno está constituida de dos átomos de oxígeno (O=O) y se podría llamar al ozono “oxígeno y medio” (O=-=O-=-O). Para formarlo se necesita bastante energía y es fácil desintegrarlo de nuevo en O2. El O3 se forma en presencia de energía superflua, como en la vecindad de la maquinaria generadora de electricidad. Se desintegra con mayor rapidez de la que se forma. Es una ventaja porque este gas azulado de fuerte olor es venenoso. Se forma generalmente en capas altas de la atmósfera donde debido a la mayor incidencia de los rayos solares más energéticos se produce una cantidad suficiente para mantener una delgada capa, a unos veinticuatro kilómetros de altura. Esta, a pesar de ser tan delgada, es importante en extremo.

El ozono es opaco para la luz ultravioleta. La proporción ultravioleta de la luz solar queda detenida por la capa de ozono y muy poca puede pasar, en tanto que las ondas más largas de la luz ordinaria penetran con poco problema. Esto significa que cuando tomamos el sol, la mayoría de las ondas de luz ultravioleta, dañinas y energéticas, han sido filtradas y no llegan hasta nosotros. Lo que queda todavía es suficiente para broncear nuestra piel (o quemarla como la mía...), pero generalmente, podemos caminar bajo el sol con cierta impunidad.

Los rayos Ultravioleta son tremendamente dañinos para los seres vivos, se caracterizan por ser capaces de generar mutaciones a nivel celular, inciden sobre nuestro ADN y “solo” cambian la configuración de un Nitrógeno de una base púrica... pero eso hace que la célula lea una T donde había una A... así cada proteína que se copia desde ese ADN sale errónea... En vez de ayudar a la célula lo que hace es la puñeta... Además de generar estos cánceres de piel, esta radiación “extra” genera un mayor número de cataratas y algo aun peor, mata toda clase de placton (imaginad el desastre ecológico...).

Hoy en día tenemos un problema porque esa capa se esta desintegrando a mayor velocidad que el sol la genera... Y los culpables se llaman "clorofluorocarburos". Estos "CFCs" no se queman, no son venenosos, su utilización es absolutamente segura. Fácilmente se vuelven líquido para después vaporizarse, de tal forma que pueden usarse para transferir calor de uno a otro lugar. Como resultado, después de la Segunda Guerra Mundial se usaban cada vez más estos químicos en la refrigeración y en aparatos para aire acondicionado... así como en botes atomizadores donde, bajo presión, funcionaban para forzar que el contenido saliera a través de estrechas aberturas. No los arrastra la lluvia ni los cambia ningún otro químico. Tan sólo se deslizan hacia arriba constantemente, hacia la capa de ozono.

Una vez sobre dicha capa, la energética luz ultravioleta del Sol tiene la fuerza suficiente para desintegrar las moléculas de CFC y liberar el gas llamado cloro (Cl2). A su vez, el cloro tiende a descomponer al ozono en oxígeno... y a adelgazar la capa de ozono. En 1985 se descubrió una pequeña mancha, o agujero, que había aparecido durante el otoño en la capa de ozono sobre la Antártida. Ya se han tomado medidas a nivel mundial pero ¿estamos a tiempo de evitar el desastre? Yo creo que si aunque a ver si aprendemos del susto...




Enlaces:
Todo sobre el Ozono
Vigilancia del Ozono en España
Greenpeace

El agujero de la Capa

El efecto del CFC