domingo, junio 04, 2006

Cartagena “de Poniente”

DonPlayas de Cartagena Pedro de Heredia decidió dirigirse al Sur. A las órdenes de García de Lerma, fue designado para explorar Nueva Andalucía e informar de la cartografía y productos de las desconocidas tierras al sur de Panamá. Para 1532 ya comandaba unas ligeras naves que el nuevo gobernador hizo traer de España. Aventurero nacido en Madrid, de familia y pasado turbio, buscaba fortuna como guerrero de la Corona que le vio nacer y padecer antes de escapar hacia el Nuevo mundo. Tras un prudente tiempo en Santa Marta, la capital de la recién creada provincia retomó la idea de asentar una base en las preciosas bahías del Este. Entre sus filas, engrosadas con gaditanos y vascos, contaba con Juan de la Cosa, cartógrafo meticuloso y en especial con Catalina, su India enamorada, capturada en un viaje anterior en el que tomó idea de las posibilidades de la costa escasa de vegetación aunque prolija en tesoros.

Catalina era su voz, su fuerza frente a los indios. Tan pendenciera como brutal con las palabras atemorizaba tanto con él cuando portaba su plateada armadura. Solo unos días después de navidad habían tomado tierra en una gran bahía, una espléndida lengua de mar donde casi cualquier barco español, por grande que fuera, podría fondear. Ideal para sus planes y para más suerte cerca de la desembocadura el escasamente navegable Río Magdalena. Parecía sencillo acampar allí pero sabían, pues era su tercer viaje, que los Caribes estaban al acecho. Esos indios de la tribu calamar no se dejaron ganar con regalos de cuentas de vidrios ni los llamativos espejos, eran los caribes del sur, los más rabiosos y Catalina conocía su poblado.

Fortaleza de San Felipe de BarajasEl 10 de enero tomo tierra con una cuadra de sus hombres y para evitar males se dirigió directo al nido de flechas envenenadas. Al llegar a la colina rala, las torpes cabañas estaban huecas, vacías, solo un viejo tumbado del que Catalina averiguó que una peste había diezmado su pueblo y que cerca encontraríamos fuentes de agua para nuestras secas bodegas. Él mismo nos condujo pero era un Calamar y las fuentes, una emboscada. Cientos de indios salieron de las sombras y solo el dominio de los trabucos y los miedos que provocaban salvaron la expedición. No quedó ningún caribe en pie y como venganza Heredia volvió al poblado, lo quemó hasta sus raíces y en medio de las cenizas clavó una estaca donde colgó un letrero con el nombre del poblado que allí mismo fundó: San Sebastián de Calamar. Tan solo unos días después envió a su capellán y un barco de su flota a la Casa de Contratación, allí conseguiría albañiles, carpinteros y una comunidad de monjes que levantaron la ciudad en la colina que dominaba la bahía. Desde ahí la vista era pasmosa y todos la comparaban con su España natal, en especial el cartógrafo que tardó poco en encontrarle el parecido.

La perfecta bahía era la misma que los cartaginenses colonizaron diecisiete siglos antes, desde donde dominaron el mediterráneo, era la misma que servía al mejor puerto del Viejo Mundo, Cartagena… Pero ésta era la Cartagena del Nuevo mundo, la Cartagena de Poniente, Cartagena de Indias.


Casco Histórico de Cartagena de IndiasPatrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad según la UNESCO, probablemente así fue fundada Cartagena de Indias, al norte de Colombia, un precioso lugar que se convirtió rápidamente en el puesto más valioso del Caribe para la Corona Española gracias a su espectacular Bahía, tan útil como atractiva. La curiosidad por esta engalanada capital, joya de la Corona, bella fortaleza de piedra y Heroica sangre en sus cartageneros, que justamente se precian de ser los primeros en afirmar su independencia allá por 1811, me la despertaron algunas letras de la maravillosa Tify, quien me hizo pensar en ella.

Fortaleza de San Felipe de BarajasLos 11 kilómetros de murallas del siglo XVII junto con su imponente Fuerte de San Felipe de Barajas son el principal punto turístico de la maravillosa ciudad caribeña. A parte de sus mil atractivos, con señoritas indescriptibles paseando por playas de ensueño, frutas tropicales servidas bien frías mientras se contempla la bandera colombiana ondeando en el Castillo de San Fernando de Bocachica, disfrutando su sensual vida nocturna por “El corralito de Piedra” entre restaurantes y cafés que ocupan casas coloniales, comprar en el mercado de Getsemaní, con las madrugadoras campanadas de la catedral convocando a misa, soñando con disfrutar de Molière en su Teatro Heredia o con solo imaginar una travesía hasta las islas de Barú


Fortaleza de San Felipe de Barajas!!

Toda una joya que se ha sumado a mi larga lista de destinos que DEBO visitar, y además se ha colado bien arriba!! Ojalá algún día pueda deciros que la experimenté en persona!!!

~ Enlaces:
Cartagena de Indias en Wikipedia
Conquista Española en Colombia
Turismo de Cartagena de Indias
Web de la Embajada Española en Cartagena de Indias
Arquitectura de Cartagena
Historia de Cartagena de Indias
Fortificación de Cartagena
Vida Nocturna
Fotografías de Catagena
CartagenaTravel.Com